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Noche

¡Oh mi Dios, mi Maestro y el objeto de mi deseo! Este siervo tuyo desea dormir al amparo de tu misericordia y reposar bajo el dosel de tu gracia, implorando tu cuidado y tu protección.

Yo te ruego, oh mi Señor, por tus ojos que no duermen, que guardes los míos para que no miren a otro fuera de Ti. Fortalece pues su visión, para que puedan distinguir tus signos y contemplar el horizonte de tu Revelación.

Tú eres Aquel, ante cuya omnipotencia, al revelarse, se ha estremecido la quintaesencia del poder.

No hay Dios sino Tú, el Todopoderoso, el que todo lo subyuga, el Incondicionado.

Bahá'u'lláh

 

¿Cómo puedo yo desear dormir, oh Dios, mi Dios, cuando los ojos de aquellos que te anhelan están despiertos debido a su separación de Ti? ¿Y cómo puedo yo reposar, mientras que las almas de quienes te aman están doloridas por hallarse alejadas de tu presencia?

Oh mi Señor, he encomendado mi espíritu y todo mi ser a la diestra de tu poder y tu protección. Y pongo mi cabeza sobre la almohada por medio de tu poder y la levanto de acuerdo con tu voluntad y tu complacencia. Tú eres en verdad el que preserva, el Guardián, el Omnipotente, el Poderosísimo.

¡Por tu poder! Yo sólo pido, sea dormido o despierto, aquello que Tú deseas. Soy tu siervo y estoy en tus manos. Ayúdame bondadosamente a realizar aquello que pueda derramar la fragancia de tu agrado. Ésta es en verdad mi esperanza y la esperanza de aquellos que gozan de tu cercanía. ¡Alabado seas Tú, oh Señor de los mundos!

Bahá'u'lláh

 

¡Oh buscador de la verdad! Si deseas que Dios abra tu ojo, debes suplicarle, orar y comulgar con Él a medianoche, diciendo:

Oh Señor, he vuelto mi rostro hacia tu reino de unidad y estoy sumergido en el océano de tu misericordia. Oh Señor, ilumina mi visión en esta noche oscura con la contemplación de tus luces y hazme feliz con el vino de tu amor en esta edad maravillosa. Oh Señor, hazme oír tu llamada y abre ante mi rostro las puertas de tu cielo para que pueda ver la luz de tu gloria y ser atraído hacia tu belleza.

Verdaderamente Tú eres el Donador, el Generoso, el Compasivo, el que perdona.

'Abdu'l-Bahá