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Oraciones de las Tablas del Plan Divino

¡Oh Tú, Dios incomparable! ¡Oh Tú, Señor del Reino! Estas almas son tu ejército celestial. Ayúdalas y hazlas victoriosas con las cohortes de la Compañía Suprema, a fin de que cada una de ellas se convierta como en un regimiento y conquiste estos países por medio del amor a Dios y la iluminación de las enseñanzas divinas.

¡Oh Dios! Sé Tú su apoyo y su ayuda, y en el desierto, en la montaña, en el valle, en los bosques, en las praderas y en los mares, sé Tú su confidente, a fin de que ellas puedan exclamar por medio del poder del Reino y el aliento del Espíritu Santo.

Verdaderamente Tú eres el Poderoso, el Fuerte y el Omnipotente, y Tú eres el Sabio, el que escucha y el que ve.

'Abdu'l-Bahá

 

Quienquiera que emprenda un viaje de enseñanza a cualquier lugar que recite esta oración día y noche durante sus viajes en el extranjero.

¡Oh Dios, mi Dios! Tú me ves enamorado y atraído hacia tu glorioso reino, encendido con el fuego de tu amor entre los hombres, como un heraldo de tu reino en estos vastos y extensos países, separado de todo menos de Ti, confiando en Ti, abandonando descanso y comodidad, alejado de mi tierra nativa, un errante en estas regiones, un forastero postrado, humilde ante tu exaltado umbral, sumiso ante el cielo de tu omnipotente gloria, suplicándote en el silencio de la noche y al amanecer, rogándote e invocándote mañana y tarde, para que bondadosamente me ayudes en el servicio de tu Causa, la promoción en el extranjero de tus enseñanzas y la exaltación de tu Palabra en el oriente y occidente de la tierra.

¡Oh Señor! Fortalece mi espalda y confírmame para que te sirva con todas mis fuerzas y no me dejes solo y abandonado en estos países.

¡Oh Señor! Asóciate conmigo en mi soledad y acompáñame en mis viajes por estas tierras extranjeras.

Verdaderamente Tú confirmas a quien quieres en lo que Tú deseas y en verdad Tú eres el Todopoderoso, el Omnipotente.

'Abdu'l-Bahá

 

¡Oh Dios, mi Dios! Tú ves qué lóbrega oscuridad está envolviendo a todas las regiones, cómo todos los países arden con la conflagración de la discordia y el fuego de la guerra, y la matanza está encendida en el oriente y el occidente de la tierra. Se derrama la sangre, los cuerpos yacen decapitados, esparcidas sus cabezas en el polvo del campo de batalla.

¡Oh Señor! Ten compasión de estos seres ignorantes y míralos con ojos misericordiosos y de perdón. Extingue este fuego para que se dispersen estas nubes tenebrosas que oscurecen el horizonte para que brille el Sol de la Realidad irradiando conciliación, para que se disipe esta intensa oscuridad y todos los países sean iluminados con las resplandecientes luces de la paz.

¡Oh Señor! Sácalos de las profundidades del mar del odio y la enemistad, líbralos de estas tinieblas impenetrables. Establece afinidad entre sus corazones e ilumina sus ojos con la luz de la paz y la reconciliación. Rescátalos de las profundidades de la guerra y la matanza y arráncalos de la oscuridad del error. Rasga el velo de sus ojos y anima sus corazones con la luz de guía. Trátalos con tu tierna gracia y misericordia y no según tu justicia e ira que hacen temblar a los fuertes.

¡Oh Señor! Las guerras se han prolongado. La calamidad y la angustia han aumentado y cada región floreciente ha quedado en ruinas.

¡Oh Señor! Los corazones están agitados y las almas convulsas. Ten piedad de estos pobres seres y no les permitas excederse en sus propios deseos.

¡Oh Señor! Haz que se manifiesten en tus países almas humildes y sumisas que, con rostros iluminados por los rayos de guía, desprendidos del mundo, exaltando tu Nombre y pronunciando tu alabanza, difundan las fragancias de tu Santidad entre la humanidad.

¡Oh Señor! Fortalece y refuerza sus espaldas y dilata sus pechos con los signos más grandes de tu amor.

¡Oh Señor! Verdaderamente son débiles y Tú eres el Poderoso, el Fuerte; ellos son impotentes y Tú eres el que ayuda, el Misericordioso.

¡Oh Señor! El océano de la transgresión está agitado y estas tempestades no se calmarán sino por tu Gracia infinita que abarca todas las regiones.

¡Oh Señor! Verdaderamente las gentes se hallan en los abismos de la pasión y nada puede salvarles excepto tus ilimitadas generosidades.

¡Oh Señor! Disipa las tinieblas de estos deseos corruptos y alumbra los corazones con la lámpara de tu amor, que iluminará todos los países dentro de poco. Confirma, además, a aquellos amados tuyos que han dejado sus países, sus familias y sus hijos y viajan por amor a tu belleza a países extranjeros para difundir tus fragancias y promulgar tus enseñanzas. Sé Tú quien les acompañe en su soledad, quien les ayude en tierra extraña, quien disipe sus angustias, quien les consuele de sus calamidades. Sé Tú quien sacie su sed, quien cure sus males y apacigüe el ardiente anhelo de sus corazones.

En verdad Tú eres el Más Generoso, el Señor de abundante gracia y verdaderamente Tú eres el Compasivo y el Misericordioso.

'Abdu'l-Bahá

 

La siguiente súplica debe ser leída diariamente por los instructores y creyentes.

¡Oh Tú bondadoso Señor! Alabado seas por cuanto nos has indicado el camino de guía, has abierto las puertas del Reino y te has manifestado mediante el Sol de la Realidad. Has dado vista a los ciegos; has concedido oído a los sordos; has resucitado a los muertos; has enriquecido a los pobres; has mostrado el camino a quienes se habían extraviado; has conducido a la Fuente de la Guía a quienes tienen sus labios secos; has hecho que el pez sediento alcance el Océano de la Realidad y has invitado a los pájaros errantes al Rosedal de la Gracia.

¡Oh Tú, el Todopoderoso! Somos tus siervos y tus pobres. Estamos alejados, anhelamos tu presencia; estamos sedientos del agua de tu fuente; estamos enfermos y ansiamos tu medicina. Caminamos por tu sendero y no tenemos objetivo ni deseo salvo la difusión de tus fragancias para que todas las almas puedan elevar el grito: "¡Oh Dios, guíanos por el recto sendero!" Que abran los ojos al ver las luces y sean librados de la oscuridad de la ignorancia. Que se reúnan alrededor de la lámpara de tu guía. Que cada desproveído reciba su porción y los desposeídos lleguen a ser los confidentes de tus misterios.

¡Oh Todopoderoso! Míranos con el ojo de la misericordia. Confiérenos confirmación divina. Concédenos los hálitos del Espíritu Santo, para que seamos ayudados en tu servicio y, como estrellas resplandecientes, podamos brillar en estas regiones con la luz de tu guía.

Verdaderamente Tú eres el Potente, el Poderoso, el Sabio y el que ve.

'Abdu'l-Bahá

 

Cada alma que viaje por ciudades, pueblos y aldeas de estos estados y esté dedicado a difundir las fragancias de Dios deberá leer esta oración cada mañana.

¡Oh mi Dios! ¡Oh mi Dios! Tú ves que a pesar de mi insignificancia y debilidad estoy dedicado a cumplir las más grandes obras, dispuesto a exaltar tu Palabra entre las gentes y a difundir tus enseñanzas entre tus pueblos. ¿Cómo puedo tener éxito a menos que Tú me asistas con el aliento del Espíritu Santo, me ayudes a triunfar con las huestes de tu glorioso reino y hagas llover sobre mí tus confirmaciones, ya que sólo ellas pueden transformar los mosquitos en águilas, una gota en ríos y mares, y un átomo en luces y soles? ¡Oh mi Señor! Asísteme con tu victorioso y efectivo poder para que mi lengua pueda cantar tus alabanzas y atributos entre tus criaturas y mi alma rebose con el vino de tu amor y conocimiento.

Tú eres el Omnipotente y el Hacedor de todo lo que deseas.

'Abdu'l-Bahá

 

Aquellos que difunden las fragancias de Dios que reciten esta oración cada mañana.

¡Oh Señor, mi Dios! Alabanza y gracias te sean dadas, pues me has guiado al camino del reino, me has permitido caminar por este recto y dilatado sendero, has iluminado mi visión al ver los esplendores de tu Luz, has atraído mi oído hacia las melodías de los pájaros de santidad que provienen del reino de los misterios y con tu amor has atraído mi corazón entre los justos.

¡Oh Señor! Confírmame con el Espíritu Santo, para que en tu Nombre haga un llamamiento entre las naciones y dé las buenas nuevas de la manifestación de tu Reino entre la humanidad.

¡Oh Señor! Soy débil, fortaléceme con tu poder y potencia. Mi lengua vacila, permíteme pronunciar tu conmemoración y alabanza. Estoy abatido, hónrame admitiéndome en tu reino. Estoy alejado, haz que me acerque al umbral de tu misericordia. ¡Oh Señor! Haz de mí una lámpara brillante, una estrella resplandeciente y un árbol bendito, adornado con frutos, extendiendo sus ramas sobre todas estas regiones. Verdaderamente Tú eres el Fuerte, el Poderoso y el Libre.

'Abdu'l-Bahá

 

La siguiente oración debe ser leída por los que difunden las fragancias de Dios cada día.

¡Oh Dios, oh Dios! Este pájaro tiene un ala rota y su vuelo es muy lento; ayúdale a remontarse a la cúspide de la prosperidad y salvación, volar con máxima alegría y felicidad por el espacio infinito, entonar su melodía en tu Supremo Nombre por todas las regiones, regocijar los oídos con esta llamada e iluminar los ojos al ver las señales de guía.

¡Oh Señor! Estoy solo, solitario y abatido. No hay apoyo para mí salvo Tú, ni ayuda sino Tú, ni amparo fuera de Ti. Confírmame en tu servicio, asísteme con las cohortes de tus ángeles, hazme victorioso en la promoción de tu Palabra y permíteme manifestar tu sabiduría entre tus criaturas. Verdaderamente Tú eres el que ayuda a los débiles y el defensor de los pequeños y en verdad Tú eres el Poderoso, el Fuerte y el Libre.

'Abdu'l-Bahá

 

Los que esparcen las fragancias de Dios deberían recitar cada mañana la siguiente súplica.

¡Alabado seas Tú, oh mi Dios! Estos son tus siervos, atraídos por las fragancias de tu Misericordia, encendidos por el fuego prendido en el árbol de tu singularidad, con ojos radiantes al ver los resplandores de la luz en el Sinaí de tu unicidad.

¡Oh Señor! Desata sus lenguas al conmemorarte entre tu pueblo; permíteles, mediante tu gracia y amorosa bondad, pronunciar tu alabanza; ayúdales con las cohortes de tus ángeles, fortaléceles en tu servicio y hazlos signos de tu guía entre tus criaturas.

Verdaderamente Tú eres el Todopoderoso, el Más Exaltado, el que siempre perdona, el Todo Misericordioso.

'Abdu'l-Bahá

 

¡Oh Dios, mi Dios! Tú ves a este débil ser implorando la fortaleza de Tu Reino; a este pobre ser suplicando los tesoros de tu cielo; a este sediento ansiando tu fuente de vida eterna; a este enfermo invocando tu prometida mejoría por tu misericordia ilimitada, la que Tú has destinado a tus siervos elegidos en tu reino supremo.

¡Oh Señor! No tengo otra ayuda sino Tú, ni consuelo salvo Tú, ni sostenedor más que Tú. Ayúdame con tus ángeles a difundir tus santas fragancias y a diseminar tus enseñanzas entre tu pueblo elegido.

¡Oh mi Señor! Permíteme desprenderme de todo excepto de Ti, asiéndome firmemente al borde de tu generosidad, ser totalmente devoto a tu Fe, permanecer firme y seguro en tu amor y observar lo que Tú has prescrito en tu Libro.

Verdaderamente Tú eres el Fuerte, el Poderoso, el Omnipotente.

'Abdu'l-Bahá

 

Quienquiera que viaje por diferentes lugares para enseñar que lea esta súplica en la montaña, el desierto, la tierra y el mar.

¡Oh Dios, oh Dios! Tú ves mi debilidad, sumisión y humildad ante tus criaturas; sin embargo he confiado en Ti y me he levantado a promover tus enseñanzas entre tus siervos firmes, contando con tu fuerza y poder.

¡Oh Señor! Soy un pájaro con el ala rota y deseo remontarme en tu espacio sin límite. ¿Cómo es posible que haga esto, si no es por tu providencia y gracia, tu confirmación y ayuda?

¡Oh Señor! Apiádate de mi debilidad y fortaléceme con tu poder. ¡Oh Señor! Apiádate

de mi impotencia y ayúdame con tu fuerza y majestad.

¡Oh Señor! Si el aliento del Espíritu Santo confirmara a la más débil de las criaturas, alcanzaría todo lo que aspirase y poseería todo lo que desease. Verdaderamente Tú has ayudado a tus siervos en el pasado y, aun siendo ellos las más débiles de tus criaturas, los más humildes de tus siervos y los más insignificantes de quienes vivían sobre la tierra, mediante tu sanción y potencia, destacaron sobre los más gloriosos de tu pueblo y los más nobles de la humanidad. Mientras que antes eran como polillas, llegaron a ser halcones reales; mientras que antes eran como arroyos, se convirtieron en mares, mediante tu gracia y merced. Llegaron a ser, por tu muy grandioso favor, astros que brillan en el horizonte de tu guía, pájaros que cantan en los rosedales de la inmortalidad, leones que rugen en las selvas del conocimiento y la sabiduría, y ballenas que nadan en los océanos de la vida.

Verdaderamente Tú eres el Clemente, el Poderoso, el Fuerte y el Más Misericordioso de los Misericordiosos.

'Abdu'l-Bahá